Sábado 20 de Abril de 2013. El día se levantó lloviendo. Tras salir del albergue en Berriz hacia las 8:00, partimos en coche hacia la cantera de Atxarte, donde dejaríamos los coches para comenzar la ruta. Elegimos dejar los coches en una aparcamiento que hay un poco más adelante, siguiendo por la pista asfaltada.

Cuando llegamos, la lluvia seguía, por lo que decidimos esperar en los coches a ver si paraba, pues parecía que por el norte se estaba despejando. La verdad, es que tuvimos algo de mala suerte, pues las previsiones no eran de lluvia, y luego comprobamos, que las únicas nubes en todo el País Vasco, literal, estaban con nosotros :(

La idea de la actividad, era hacer la cresta del Anboto hacia el Alluitz. Con estas condiciones, sería imposible.

Llegadas aproximadamente las 10:00, parecía que ya paraba. Comenzamos a juntarnos los 28 que formábamos el grupo de Pegaso.

Saliendo del aparcamiento, tomamos una la senda marcada que hay en su extremo inicial y que asciende hacia las faldas sur del Astxiki. Pasamos por un precioso hayedo que nos ofrece bonitas vistas del parque de Urkiola.

En pocos minutos llegamos a las praderas de Genzelai, custodiadas por algunas viejas hayas y una enorme torre de alta tensión.

Tomamos el camino que sigue ascendiendo en dirección sudeste bajo la falda del Alluitz entre praderas y hayedos. 

No vemos ningún escalador. Está claro que hoy no es día y se han quedado en casa.

La suave subida se hace larga pero bonita, y no paramos hasta encontrar la famosa fuente de Pol Pol, donde descansamos y hacemos fotos.



Continuamos hacia el collado de Pagozelai, donde se encuentra la subida normal al Anboto, y después seguimos bajando por el claro camino hacia el collado de Zabalaundi. Desde aquí es desde donde ascendemos al Anboto, siguiendo las claras marcas rojas y blancas que nos guían por la roca, marcándonos los pasos fácilmente.

Es una trepada fácil, que con la roca algo mojada, está más que interesante.

Cuando llevamos dos tercios de la ascensión, a la derecha, nos encontramos con el ojo de Eskilar, precioso capricho de la naturaleza. Aquí hacemos una descanso, para beber y comer, hacer fotos  y disfrutar del paisaje que se nos deja ver, además de reagruparnos, pues las trepadas son más sencillas para unos que para otros. De vez en cuando las nubes abren.

Aunque ha estado venteando todo el tiempo desde que dejó de llover, la roza de esta bajada está muy labada, y por tanto, resbaladiza. Ante esto, el numeroso grupo que somos, decidimos bajar por la normal del Anboto. La cresta hacia el Alluitz queda para otra mejor ocasión.




Proseguimos la ascensión y en poco tiempo hacemos cumbre. Desde aquí, cuando las nubes nos dejan, podemos ver la cresta que lleva a Alluitz.

Tras unas fotos del grupo, algo de bebida y comida, comenzamos la bajada, comenzando la cresta hacia Elgoin. La primera bajada del Anboto, ya nos pone sobre aviso. Esto está muy resbaladizo.tado venteando todo el tiempo desde que dejó de llover, la roza de esta bajada está muy labada, y por tanto, resbaladiza. Ante esto, el numeroso grupo que somos, decidimos bajar por la normal del Anboto. La cresta hacia el Alluitz queda para otra mejor ocasión.


Cuatro de nosotros, deciden seguir un poco mas por la cresta, para llegar hasta Larrano. El resto bajamos con mucho cuidado por el hayedo, cuya hojarasca complica aún más el descenso. Algunos sufrimos caídas. Alguna aparatosa.

Cuando nos reunimos todos en el collado de Pagozelai, nos dirigimos hacia el collado de Asuntze y la fuente de Pol-Pol, donde comemos en sus campas cercanas, y esperamos a los cuatro que han ido por la cresta hasta Larrano.

Después de comer, optamos por hacer el Urkiolamendi y bajar al Santuario de Urkiola. Al llegar a la ermita, unos fueron a visitarla, y otros nos dirigimos  por el GR-39 siguiendo las indicaciones que nos lleva directos hasta el aparcamiento de Atxarte.


De ahí, volvemos al albergue en Berriz, ducha, y a conocer la zona. Algunos a Durango y otros de bar en bar :).

Domingo 21 de Abril de 2013. Salió el sol. Hoy un poco más tarde y tranquilos, salimos hacia el aparcamiento de Atxarte, de nuevo punto de partida de la actividad. Esta vez dejamos los coches en la misma cantera, ya que la ruta comienza cruzando el puente de piedra que sale a la derecha cuando nos metemos por la pista asfaltada tras la cantera. Pasando el puente, comenzamos a subir, y en menos de 50 metros, tenemos a la derecha un camino poco marca que comienza a ascender bruscamente por las laderas entre el Urrestei y el Untzillatx, el cual lo tenemos justo en frente.


Tras media hora ascendiendo por la fuerte pendiente, habíamos ganado 300 m., y nos encontramos frente a las placas que debíamos salvar. Aquí comienza la “Gran Diagonal” del Untzillatx.

Según la documentación que habíamos leído, se trata de un conjunto de placas, unos dicen 50 y otros 200 metros (a nosotros nos pareció corta), donde encontramos trepadas de II y III grado, con muchos agarres, la roca tiene formaciones de tubos de órgano y múltiples repisas herbáceas que ayudan a la trepada.

 No había una ruta exacta para afrontar esta placa, ya que cada persona lo podía subir mejor o peor por diferentes sitios. Lo que teníamos claro es que debemos utilizar los tubos de órgano como escalones y puntos de agarre, y que el peor camino es arrimarse a la pared derecha porque era más empinado.


Cada uno fue subiendo como pudo. Siguiendo el camino abierto por otros, o aventurándose. Los más avezados subieron rápido, y otros necesitaron que sacáramos una cuerda para ayudarles en la subida. Finalmente, todos salvamos la placa y tras un descanso para aliviar tensiones, proseguimos ascendiendo, ya por senda poco marcada, esta vez, mas pegados a la pared de la derecha, para evitar la caída de la izquierda. Desde el pico de enfrente, el Astxiki, siete de nuestros compañeros que no nos acompañaban, ha estado viendo nuestro progreso en las trepadas.


Terminamos de ascender llegando a una cueva, un colladito con unas vistas espectaculares, y donde comienza la crestas, sin muchas dificultades, que nos lleva hasta la cima del Untzillatx. Tras llegar todos a la cima, hacemos un descanso, comemos algo y hacemos las fotos de rigor. Son las 11:30 de la mañana aproximadamente.

 El descenso lo hacemos por la vía normal al Untxillatz, un camino bien marcado, que sale por la ladera sur-oeste y que salvo por el inicio con mucha pendiente y piedra suelta, no presenta ninguna dificultad. Este camino nos lleva hasta una de los sectores de la escuela de escalada de Atxarte.


Desde aquí enganchamos con las sendas marcadas del parque de Urkiola, siguiendo las indicaciones a Atxarte, para volver a los coches.

Una jornada muy divertida para todos y que celebramos con buenas comida y divertidos chascarrillos, antes de partir hacia Madrid.